
Laguna de Ayarza
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Datos de Santa Rosa
Cabecera: Cuilapa
Región: Sur
Extensión Territorial:
2,955
Población: 301,370
Coordenadas:
Latitud: 14°25’00”
Longitud: 90°07'30"
Altitud: 1,410
Clima: Cálido
Idioma(s): Xinka, Español |
La laguna de Ayarza fue y sigue siendo uno de los preciados tesoros naturales de los Xincas, cultura ancestral de hombres valerosos, oriundos del Departamento de Santa Rosa. Esta maravilla natural alberga diversas especies de peces, y es uno de los paisajes más bellos para apreciar un atardecer. Esta laguna de aguas pacíficas es un paraje turístico muy importante, para caminatas, buceo y pesca controlada.
Descubra más de la belleza de esta Maravilla Guatemalteca... >>
En el territorio guatemalteco existen numerosos sitios naturales de peculiar belleza, por demás sugestivos, desconocidos para muchos habitantes de la Nación; sitios dispersos a lo largo y ancho de Guatemala. Entre ellos cabe destacar los lagos, 10 en todo el país, y las lagunas, más de 20. Uno de esos lugares es la Laguna de Ayarza, localizada en el departamento de Santa Rosa, más o menos a 100 Km. de la capital. Sus serenas aguas se ubican en la zona Centro-Sur de Guatemala, en medio de verdes montañas, y las puebla una gran variedad de peces. Se considera que este lago tiene ricas opciones de desarrollo piscícola y en ese sentido ya se han introducido diversas especies. El clima de aquel lugar es agradable. La laguna contiene aguas incontaminadas, y se enmarca entre hermosas montañas, todo lo cual configura un conjunto de singular hermosura.
El departamento de Santa Rosa pertenece al sudeste de Guatemala; al norte, limita con los departamentos de Jalapa y Guatemala; al este, con el de Jutiapa; al oeste, con el de Escuintla, y al sur con el Océano Pacífico. Es una zona de variados climas, condicionados por el nivel sobre el mar, ya que aquel varía entre 214 y 1330 m, y cuenta con seis regiones de vida vegetal, entre las cuales predomina la de bosque muy húmedo subtropical templado. Asimismo, hay siete áreas protegidas. Al igual que otros departamentos colindantes, antes de la llegada de los españoles era un señorío xinca, cuyos integrantes tenían fama de ser especialmente valerosos, lo cual ayuda a explicar que Pedro de Alvarado se haya servido de ellos para avanzar en la conquista de lo que hoy es El Salvador. Desde el inicio del dominio hispano, los xincas se han ido extinguiendo, y se ubican solamente en algunos reductos.
Varias poblaciones de Santa Rosa poseen recursos económicos provenientes, por una parte, del comercio, favorecido porque se trata de lugares por los cuales resulta necesario pasar con rumbo a El Salvador y Honduras; y por otra, de los cultivos agrícolas propiciados por las buenas tierras que se ubican en este departamento.
La Laguna de Ayarza está situada entre los municipios de Casillas y San Rafael Las Flores y su área mide aproximadamente catorce kilómetros cuadrados; se encuentra a 1,409 metros sobre el nivel del mar. Las rocas que la rodean son de origen volcánico, con paredes notablemente inclinadas.
Para llegar a la Laguna de Ayarza cabe elegir entre dos opciones; una consiste en arribar a Barberena sirviéndose de la carretera que conduce hacia El Salvador, y de ahí a Nueva Santa Rosa, para enfilar enseguida a Casillas y Tapalapa, donde hay un mirador, muy poco distante de la aldea de Ayarza, y en el lado izquierdo de esta se encuentra la laguna. En total, el recorrido en automóvil, desde la capital de Guatemala, por este rumbo, consume dos horas. Otra opción es tomar la carretera que conduce de Fraijanes a Casillas y a Santa Rosa de Lima, en una ruta más corta que la anterior y que se encuentra en buen estado.
Al no más llegar a la Laguna de Ayarza impresionan sus cristalinas aguas, los bosques y el silencio, que contrasta con el ruido al que la civilización contemporánea nos tiene acostumbrados. Se respira un aire de gran pureza y se observa la ausencia de contaminación ambiental. Aquel acogedor paisaje invita a realizar una caminata alrededor del impresionante recinto acuático, cuyo color va variando conforme pasan las horas del día. En las laderas hay unas figuras rupestres, que fueron estudiadas por arqueólogos de la Universidad de San Carlos de Guatemala. Casi seguramente, esos alrededores poseen yacimientos de obsidiana, que fue tan importante para las culturas prehispánicas. La Laguna se aloja en una gran caldera que, según las opiniones generalizadas, es de origen volcánico; es un antiguo cráter cuyo origen se remonta a unos 20,000 años antes de nuestra era. Se trata, pues, de un recinto semejante a los ocupados por lagos como Amatitlán y Atitlán. Ayarza alcanza una profundidad de 300 m, aproximadamente, por lo cual se ha de ser cauto al atreverse a nadar en ella. En realidad, más aconsejable que la natación, resulta el dedicarse a reposar e incluso a acampar, para participar del disfrute que implican el atardecer y el amanecer, en un sitio tan lleno de pureza natural.
Pocas cosas son comparables con un anochecer a la orilla con un paisaje como este; sencillamente hace que a la mañana siguiente los rayos del sol inviten a despertarse, levantarse y contemplar el impresionante amanecer lleno de color.
Cuando el sol está por ocultarse, la belleza de la laguna se incrementa y mágicamente el paisaje se transforma en un manto de color plateado, donde el viajero queda asombrado al apreciar una de las bellezas de Guatemala.
Es sin duda un atardecer que vale la pena contemplar y hará que el viaje sea inolvidable por el colorido natural.
Cuando la noche cubre el lugar, se puede apreciar un escenario adornado con millones de estrellas, que con su luz se ven reflejadas en las aguas de Ayarza.